La Ciudad de México fue escenario de una concentración masiva de aficionados que se congregaron en las vías públicas para expresar su apoyo a la selección mexicana de futbol. De acuerdo con Clara Brugada, jefa de Gobierno capitalina, la cifra de asistentes alcanzó 1.3 millones de personas.
El festejo, que se llevó a cabo en diferentes puntos de la metrópoli, fue caracterizado por Brugada como un evento ordenado y seguro. En sus declaraciones, la mandataria municipal enfatizó que “todos regresaron a salvo”, destacando el trabajo coordinado de las autoridades para mantener el orden durante la movilización.
Este tipo de concentraciones masivas en torno a eventos deportivos de relevancia nacional es común en la capital mexicana, donde los aficionados suelen ocupar las principales avenidas y plazas públicas para expresar su fervor futbolístico.
La declaración de Brugada cobra relevancia en el contexto de la seguridad pública en la capital, tema que ha sido central en la agenda política metropolitana. El hecho de que una autoridad municipal comunique explícitamente que no hubo incidentes durante un evento de esta envergadura sugiere la importancia que se le otorga a la gestión del orden público en concentraciones masivas.
La participación de más de un millón de ciudadanos en las celebraciones refleja el arraigo del futbol en la cultura popular mexicana y la capacidad de convocatoria que mantienen los eventos relacionados con la selección nacional, particularmente en momentos de victorias o participaciones destacadas del equipo tricolor.
Estos datos sobre asistencia a concentraciones públicas también constituyen indicadores sobre la movilidad ciudadana y la activación de espacios públicos en la metrópoli, aspectos relevantes para el análisis de la vida urbana capitalina.






