Pascual Cantero, mejor conocido como Muerdo, es un compositor español que está reivindicando la canción inteligente, el folk y la trova. Con una propuesta única, Muerdo regresa a nuestro país para celebrar diez años de carrera.
Apadrinado por los titanes de la música, Luis Eduardo Aute y Amparo Sánchez, el cantante originario de Murcia aparece en escena en el 2011 con su primer proyecto de larga duración llamado “Flores entre el acero”, al que se le suman “Tocando tierra” del 2013 y “Vientos del sur” del 2015, a los que le siguieron otros tres albums siendo el último “La sangre del mundo”.
Muerdo tiene un idilio con Puebla pues se presenta en la ciudad con bastante regularidad, al menos una vez cada dos años. Pascual es un músico muy querido en la ciudad.
Aprovechando las constantes visitas de Pascual Cantero, tuvimos una breve charla con el cantante, quien nos contó sobre su amor por México, su relación con Aute y Amparo, y sobre los atentados en Barcelona.
Sobre México Muerdo asegura, “Esto es un amor mutuo, una empatía y conexión que es bilateral, la verdad desde el principio que empecé a hacer música por cuestiones del azar empecé a viajar seguido y esto genera redes de personas, y sin duda lo que posibilita que yo pueda hacer una gira de este calibre, el trabajo de la producción, de los artistas con los que comparto escenario, va creando una hermandad, se crea un equipo”.
Pascual nos cuenta en entrevista para Manifesto Media que su relación con nuestro país es de dos vías, una unión altamente enriquecedora.
“México desde luego a mi me ofrece una cantidad de tonalidad, colores, sonidos, luchas que me enriquecen, me da material que luego puedo volcar en mis creaciones, en mis discos, este viaje se plantea en un momento crucial porque a la vuelta del viaje voy a grabar mi cuarto trabajo de estudio, llega en un momento muy enriquecedor, cada viaje que hago a México me aporta mucha influencia, mucha riqueza para mis creaciones.
El español continua, “Creo que lo que yo le aporto a este país, es el feedback. Es el tomar la experiencia, transformarla con mi idiosincrasia europea y llevarla a otros lados. Lo podríamos denominar como las canciones de ida y vuelta, se genera un mestizaje de cantos de dos vías. Un canal entre Latinoamérica y Europa”.








