El pasado seis de agosto llegó a Netflix la segunda temporada de “Wednesday”, Merlina pa los cuates, una serie dedicada en su totalidad a todos aquellos inadaptados que no logran, ni lograrán, encontrarse ni en este tiempo, ni en este lugar.
Merlina es sin duda alguna una oda a los rechazados, un poema visual que encuentra en su razón de ser la de ser vitrina de todos aquellos que por distintas razones han vivido en la sombra, alejados de los establecido y lo que dicta la “normalidad” del mundo moderno. Si la primera temporada fue asombrosa, la segunda te dejará perplejo.
Es importante mencionar que la segunda parte de Merlina está dividida en dos etapas de cuatro entregas cada una, el pasado seis de agosto fue estrenada la primera tanda, la segunda llegará a netflix el próximo 3 de septiembre y la verdad es que no podemos esperar más.
Por otro lado hay que mencionar que Merlina, dirigida por Tim Burton, es una serie inspirada en la icónica y clásica “Addams Family”, programa de televisión estrenado en 1964, cuando aún no existía el streaming. Dicho contenido nos mostraba a una familia de rechazados, inadaptados, oscuros, góticos, peculiares pero muy felices “Locos Addams”.
Por lo tanto estamos hablando de que Tim Burto nos regaló tremendo spin-off de uno de los clásicos de terror más importantes de la cultura pop. Si bien es cierto que el director americano había caído en un bache de errores que pusieron en duda su calidad artística, con bodrios como “El planeta de los simios”, “Charlie y la fábrica de chocolates”, “Sombras tenebrosas” pero sobretodo la infame “Alicia en el país de las maravillas”, el director ha logrado renacer gracias a la primera y segunda temporada de Merlina, y a la hilarante segunda entrega del filme “Beetljuice”.
Con una estética completamente gótica, lúgubre, sombría y profundamente triste, la segunda parte de Merlina es un caminata de intriga y misterio con una atmósfera que solamente Tim Burto nos podría regalar. Las atmósferas funestas a las que nos invita dicha serie se logran gracias a una paleta de colores tan melancólica como pesimista, características principales que Jenna Ortega le entrega con cabalidad a su personaje.
Si hasta el momento no era suficiente a todo lo anterior hay que sumar la participación del composito Danny Elfman, el genio detrás de las partituras de “La dimensión desconocida”, “Beetlejuice, “Batman”, “Misión imposible”, “Chicago”, “Spider-man”, “Hombres de Negro”, “Dr. Strange 2” y el clásico intro de “Los Simpsos”, por lo tanto el score de Merlina es una obra de arte que sigue la línea oscura de toda la serie, instrumentos como organos, violines y chelos refuerzan el concepto de lo funesto.
Antes de terminar no podremos pasar por alto el casting de Merlina que incluye en sus filas, además de la ya mencionada Jenna Ortega, a luminarias como Christina Ricci, Luis Guzmán, la brutal Catherine Zeta-Jones, y el siempre divertido Steve Buscemi.
Para terminar con broche de oro nos hemos reservado lo que a nuestro parecer es el mejor elemento de Merlina, las referencias por supuesto. Toda la serie, absolutamente toda la serie es un homenaje y recuerdo a los más grandes inadaptados que ha dado esta esfera giratoria a la que llamamos tierra. El principal de ellos, Edgar Allan Poe, escritor americano que es mencionado en cada uno de los capítulos de Merlina, la escuela de la protagonista se llama “Never More”, la cafetería dentro de dicho campus “Tell-Tale Heart (Corazón delator)”, y aparecen cuervos en cada instante de la serie. También se rinde homenaje a Charles Dickens, Mary Shelley escritora de la novela de Frankenstein, y a Voltaire, entre otros.
Cerramos el texto con una de las referencias mencionadas. En uno de los capítulos Merlina hace una cita del filósofo francés François-Marie Arouet, mejor conocido como Voltaire, “La vida más feliz es la de la soledad productiva”.








